"Mark, algún día me contarás qué te pasó?"
"Qué me pasó?"
"Cuando te desapareciste"
"Pues... no creo que tenga caso" fue mi respuesta.
"Ok, entiendo" fue el comentario más cuerdo que he recibido en días y se lo agradezco.
Yo sé, la gente se preocupa, se preocupa de más diría yo... Y no me molesta eso, me molesta que a las personas no les gusten esas respuestas porque estoy siendo sincero, no tiene caso que le diga a esta chica con quién tanta empatía tengo, porque mi historia no hará diferencia en ello; ni a la modelo, odiada por mi ex, que se empeña en preguntar "tu ya no me quieres verdad chaparro?" porque no sé la respuesta; ni al ejecutivo que fuera mi mejor amigo, porque el frío de su saludo se sintió más de mi mano que de la suya la última vez que la estreché; mucho menos a la quinceañera que se enamoró de mi el sábado, porque por eso no le di mi número de celular ni quise quedarme después de las 3 de la mañana.
Puedo decir que una de las cosas que aprendí es a observar y respetar mi universo interior, ese lugar que la inmensa mayoría de la gente cambia por ir de compras, comer de más, leer una y otra vez los SMSs de alguien en el celular, consumir drogas, intentar llenar el alma con orgasmos y una infinidad de distractores que nos hacen olvidar que somos individuos, y como individuos somos prácticamente autosuficientes. De verdad, es difícil asimilar el concepto porque la gente cree que conocerse a si mismo es saber si le gusta el sushi con wasabe o no; el autoconocimiento implica conocer los limites, las propias capacidades, los miedos, y luego, superar TODO eso con creces. El respeto a mi mismo empezó por hacer a un lado a toda la gente que de una u otra forma me hacía daño, y yo no me alejé de ella por no hacerles daño... ahora lo hice y me siento mejor.
Las preguntas no siempre tienen respuesta, las preguntas cuya respuesta no tiene caso, son preguntas sin respuesta; las respuestas deben de dar mucho más que información, satisfacer mucho más que la curiosidad del que pregunta; desde la razón que nos mueve a preguntar se gesta una respuesta, la misma aproximación condiciona la información que se recibe, por lo tanto hay preguntas que, al no tener razón de ser, no obtienen respuesta. Mi mente ha cambiado múcho desde que regresé, porque hay cosas que no me esfuerzo en preguntar sabiendo que no tiene caso hacerlo, esa es una de las principales razones por las que me he alejado de mucha gente, preguntas y preguntas que carecen de sentido, desde "esto tiene algo que ver conmigo?" hasta "en qué momento me olvidaste?" son cosas para las que no tengo respuesta, y a mi no me incomoda no tener respuestas, son las personas quienes no soportan el silencio que prosigue a una pregunta absurda, y yendo aún más lejos, repiten una y otra vez la pregunta para obtener siempre el mismo resultado.
Hay una poderosa razón [a mi juicio] para no volver a tocar el tema: volví del lugar en el que estuve, estoy vivo, estoy aquí, estoy entre ustedes y me siento mejor.
Love & Respect
Mark

1 comentario:
Me cayó duro el rocaso, tengo una entrada en donde menciono todos los distractores por ti mencionados. Aunque se que el conocerse es importante para que los demás te conozcan (cosa que me importa un bledo), creo que soy tan odiosa que no me permitiría un minuto a solas.
Saludos.
PD. Eso, si, cada quien puede comer lo que se le antoje, pero se disfruta mejor comiendo como se debe.
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