miércoles, noviembre 05, 2008

El extraño retorno de mi iPod

Tal vez ya hayan leído mi patética entrada el día que declaré oficialmente perdido mi iPod [si no, aquí está]. Pues me tengo una buena noticia... el chingado iPod apareció.

He aquí el dato por el que corría sangre y mataba por conocer [y un par de ustedes también]: Estaba dentro de un libro... como si fuera tan delgadito, como si fuera a meterse entre las hojas por accidente, como si lo usara de separador, como si se hubiera burlado de mi desde ahí todo este tiempo... Tengo muchos libros que estoy leyendo actualmente y algunos otros en línea de espera, en total unos 10. Los libros están apilados pulcramente [ejem] junto a mi cama, a los pies de mi buró. Pues ahí, en un libro de André Comte-Sponville, durmiendo apaciblemente lo encontré aún con batería.

¿Cómo diablos llegó ahí? no tengo ni puta idea. ¿Yo lo puse ahí? de eso si estoy seguro, no lo hice. ¿Me importa saber cómo llegó adentro del libro y por qué no lo encontré cuando busqué por toda mi casa durante 3 días? NO.

Cabe mencionar que estuve a punto de soltar las lágrimas, me detuvo el teléfono que sonó en el momento en el que mi respiración comenzaba a entrecortarse, para encontrarme con la voz gangosa de una chica que preguntaba por mí y llamaba para ofrecerme una tarjeta de crédito. "No tengo dinero señorita" [traducción: no me joda! con esta crisis??]. La magia del momento se esfumó, pero mi alegría aumentó considerablemente.

Lo único que me preocupa ahora es que mi iPod realmente tenga piecitos y se levante por las noches a cotorrear con el móvil, la Mac o el PlayStation...

1 comentario:

Amiga, esposa y amante dijo...

¡Albricias! Que bueno que aparecio.

Esas cosas suelen pasar, una vez encontre mi mi ropa interior en el departamento de mi vecino. jejejeje (Broma)