sábado, diciembre 06, 2008

alas

El dolor de mi espalda se libera, siento frío en los omóplatos, están congelados, intento tocarlos y siento algo húmedo y al observar mis dedos encuentro sangre. No tengo miedo.

Tengo alas.

2 comentarios:

una calaca dijo...

Hace mucho que no te leía...
gracias por recordarme lo que es leer a alguien con más de dos dedos de inteligencia :)

Mag dijo...

yo si tengo miedo...