viernes, abril 25, 2008

Cuando un trazo cobra vida

Fue una de esas coincidencias que parecen obvias, sin embargo también fue de esas que se quedan en relieve sobre la memoria.  Eran las 9.53 de la noche y yo trazaba una letra "P" de 19.7 cm. de altura sobre un pliego de papel rotafolio, usaba un lápiz Faber-Castell blando, escuchaba a St. Germain... y de repente mi teléfono móvil comenzó a sonar haciendo que el mundo se detuviera alrededor, sonaba con Dying In Your Arms de Trivium y ahora pienso en lo que antes sentía cuando escuchaba sonar así el teléfono, todo lo que sentía antes desapareció por completo, y tal vez eso fué una desventaja, la desventaja de contestar el móvil pensando "chinga... ahora quien es?"

- Si, diga?
- Marco...?
- Si...?
- Hola
- Hola... este... quién habla?
- Pamela

Me sorprendió con la guardia abajo, con el cerebro en el abecedario, en la UAM, en la escala mixolidia de Land Of..., en la punta de mi lápiz Faber-Castell que se había roto, con los ojos tan abiertos que pudieron secarse.

Fueron tal vez los 10 minutos más intensos que recuerdo empezando por "te he traído en la cabeza toda la semana desde que leí el correo en el colegio"... sorpresa, incertidumbre, felicidad, llanto, alivio, sonrisa y una tormenta de palabras que bajo ningun pretexto lograron salir de mi boca, dije lo absolutamente necesario, sin embargo pensé lo absolutamente innecesario.

Por supuesto no voy a escribir aquí la conversación aunque recuerdo cada palabra, cada silencio, cada vacío disfrazado de información, cada ligero cambio en tu tono de voz, cada frase mantenida en ese tono de voz tan serio que aún no había olvidado.  Solo quiero darte las gracias, gracias enormes, gracias infinitas por contestar de esa forma a mis pensamientos y letras, gracias por estar bien y estar ahí, para ti y solo para ti.  Gracias por haberme hecho aprender, gracias por haberme dejado enseñarte, gracias por pensar lo peor de mi sólo un tiempo, gracias por el enorme e invaluable esfuerzo de marcar, te conozco tan bien... y sé que debió costarte demasiado marcar, tanto como a mi creer que eras tu la que estaba del otro lado del teléfono.  Te lo agradezco con todo mi corazón... y para siempre.


el mundo es pequeño

la mente es poderosa cuando es brillante

trabaja por lo que quieres

obten lo que quieras

espero que pronto sepas que todo... TODO está mejor


GRACIAS


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